The Killer, de John Woo
Estaba escribiendo esta reseña de ‘The Killer’, y casi me era imposible no empezar como la crítica de ‘Hard Boiled’ (1992). Tanto en esta película, como en la otra gozada del cine de acción hongkonés, comenzaba destacando que uniendo a Chow Yun-Fat, el Dios de las Armas de Fuego, y a John Woo, el Mozart de la violencia, teníamos asegurada una estupenda e increíble película de acción. Voy a intentar en unas pocas palabras como disfruto también de este enorme heroic bloodshed.
The Killer, el polar francés de Hong Kong
«Jeffrey (Chow Yun-Fat) es un asesino a sueldo que deja ciega de un disparo a Jenny durante una misión. El accidente cambia los planes de Jeffrey, que decide aceptar un último encargo para pagar una operación de córnea a su víctima, de quien se enamora.»

Poco después de sorprendernos con las dos partes de ‘A Better Tomorrow’, John Woo nos trajo otro increíble heroic bloodsheddonde ya terminaba de pulir su estilo en este subgénero de la acción. ‘The Killer’ tuvo bastantes problemas para que se empezara a rodar, ya que la productora no tenía todas consigo, pero la insistencia John Woo, como el hecho que Chow Yun-Fat quisiera trabajar en la película, que fue quien convenció a la productora, consiguió que pudiéramos verla Y menos mal, porque estamos ante una de las películas de acción más influyente del género de los años 90.
Veremos como un asesino aparentemente frío, acaba atormentado por la culpa al haber dejado ciega a una testigo durante un tiroteo. En la búsqueda de la redención, querrá abandonar su profesión y también pagar la operación de la cantante, pero es traicionado después de su último encargo. Deberá encontrar la forma de conseguir el dinero, escapar con ella, y acabar con sus enemigos.

‘The Killer’ casi podría ser un remake de la magnífica ‘El silencio de un hombre’ (Jean-Pierre Melville, 1967), que fue gran parte de la inspiración de John Woo. Ya se nota en el tono noir, o más bien polar francés, de gran parte de la película, además del vestuario del asesino y su profesionalidad, y cierta fascinación con una cantante.
Sin embargo, John Woo remarca su sello propio, y de qué manera. La híperviolencia en los tiroteos, los “mexican standoff”, las palomas, y mucho más como muchos ya conocéis, se convirtió en un sello personal. Todo esto lo vemos, especialmente, en ese tramo final en la iglesia. Una localización que repetiría en ‘Cara a Cara’. Tampoco falta la cámara lenta, que no sólo tiene un propósito estético y chulesco, nos da una visión de donde ocurre toda la acción, muy importante para esas escenas, dilatando el tiempo para darle un impacto dramático que se maximiza con la siguiente lluvia de balas.

En ‘The Killer’ nos vamos a encontrar unas coreografías impresionantes. Tanto por el trabajo de los especialistas, como la habilidad de John Woo para rodarlas. La cámara lenta antes comentada, la narración y el montaje, el movimiento continuo, nos consiguen momentos de molonidad máxima. Como Chow Yun-Fat golpeando una mesa para atrapar un arma y seguir disparando armas de munición aparentemente infinita.
Las coreografías se preparaban el mismo día del rodaje, casi dando a la improvisación de los actores y los especialistas. Para conseguir una buena secuencia de acción, John Woo suele grabar la escena con bastantes cámaras, entre tres y seis dependiendo lo grande que será la escena de acción. Y así poder elegir el plano adecuado para captar los detalles de los tiroteos.

Tampoco es que siga la narración cinematográfica establecidas. Con todas estas cámaras puede dilatar mejor el tiempo, repetición de tomas de diferentes ángulos y planos, o congelarlo si hace falta. Todo esto perfectamente estructurado y preparado en su cabeza, ya que casi ni usaba guión técnico o storyboards.
En ‘The Killer’ es imposible no destacar la escena final en la iglesia, que es cine de ACCIÓN con mayúsculas. Se tardó más de un mes en rodarse donde se usaron más de 40.000 balas. Un trabajo increíble. Aunque en realidad todas las secuencias de acción son destacables.

Muchos de estos tiroteos pillaron desprevenidos a los vecinos, que acabaron quejándose a la policía, y otras veces también provocando el caos. No es que John Woo tuviera que hablar con la policía para explicar que estaban grabando y que les dieran permiso, es que muchos agentes de policía reconocían al director, y le dejaban continuar porque eran fans suyos.
A John Woo se le ha llamado el Mozart de la violencia, y no sólo por la estética o como cuida cada escena de acción, sino también por un uso de la música que llama bastante la atención con lo que estamos viendo, creando contrastes magníficos con la violencia que nos muestra.
Algo que ocurre también con el sonido, ya sean los disparos, explosiones, golpes, armas cargándose o encasquillándose, que está cuidado a la perfección.
Amistades inquebrantables
En ‘The Killer’, las relaciones entre los personajes, sobre todo la camaradería y la lealtad, son muy importantes y características del heroic bloodshed y del estilo de John Woo. Da igual que sean amigos de toda la vida o simplemente compartan un par de ideas y cierto código moral y honor, como la de Chow Yun-Fat y Danny Lee, un asesino y policía, respectivamente. Hay más química entre ellos, que el asesino con la cantante.

Como siempre, el carisma de Chow Yun-Fat (‘Tigre y Dragón‘, ‘A Better Tomorrow’) es impresionante desde su primera aparición. Ya ese vestuario con trajes estilosos, alejándose del color negro del típico gángster, pasando a ese palillo que lleva en la boca, sus frases, la confianza que transmite, hace que te creas la razón por la que su socio y el policía, confíen en él hasta el final. Por cierto, en un principio John Woo quería que su personaje tocara el saxofón, incluso que saliera tocando con la cantante en la primera escena. Pero el productor, Tsui Hark (‘Érase una vez en China’, ‘La batalla del lago Changjin’), se negó. Ya veríamos una escena parecida en el inicio de ‘Hard Boiled’.

Chow Yun-Fat está muy bien acompañado por Danny Lee (‘City on Fire’, ‘The Untold Story’) interpretando al inspector que quiere atraparle, Lee Ying. Un policía que no es que use métodos violentos como un Harry, el Sucio, simplemente tiene un gran sentido de la justicia, y lo que está bien y está mal. No dudará en ayudar a Jeffrey en defenderse de un grupo criminal y proteger a Jenny, pero no olvida que es un asesino, y que tarde o temprano tendrá que ir a por él.
Cualquier escena de los dos es una maravilla. Da igual si es cuando se enfrentan entre ellos, con ese momento tan esperado cuando se apuntan con las armas, o cuando comienzan a pasarse diferentes armas para enfrentarse a un gran número de enemigos. Una pareja perfecta.

Estados Unidos estuvo a punto de hacer un remake, interpretado por Richard Gere y Denzel Washington. Si no fuera porque el director podría haber sido Walter Hill (‘The Warriors’, ‘Calles de Fuego’), ahora mismo no tendría la curiosidad de cómo hubiera quedado. En cambio, fue el propio John Woo quien dirigió este remake rodado en 2024, protagonizado por Nathalie Emmanuel (‘Juego de Tronos‘, ‘Megalópolis‘) y Omar Sy (‘Intocable‘, ‘Lupin‘). No tiene ni una chispa del toque de John Woo.
Conclusión
‘The Killer’ es otra gozada de John Woo junto a ‘Hard Boiled’ y ‘A Better Tomorrow II’.Una película donde la acción se va haciendo cada vez más épica, con secuencias impresionantes, y con un Chow Yun-Fat dándonos una gran actuación y personaje.
Su tono de noir también le funciona bien, aunque reconozco que hay algún momento melodramático que roza la telenovela, y me descoloca un poco. Pero se le perdona todo a uno de los más grandes directores de acción de la historia.
Ficha Técnica
- Título original: Dip huet seung hun
- Año: 1989
- Duración: 111 min.
- País: Hong Kong
- Director: John Woo
- Guión: John Woo
- Reparto: Chow Yun-Fat, Danny Lee, Sally Yeh, Paul Chu, Kenneth Tsang
- Música: Lowell Lo
- Fotografía: Horace Wong
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