A Bittersweet Life (2005), de Kim Jee-wong
Otro de las grandes éxitos del cine coreano, más allá del de venganzas y los asesinos en serie, es su cine de gángsters y cine negro. Algunos de los títulos más importantes serían ‘New World’ (Park Hoon-jung, 2013), ‘A dirty Carnival‘ (Yoo Haa, 2006), ‘Friend’ (Kwak Kyung-taek, 2001), ‘Obaltan’ (Yu Hyun-mok, 1961), ‘Generals Son’ (Im Kwon-taek, 1990), y muchos más, como ya comenté en el especial dedicado al ‘CINE NEGRO COREANO’. Pero si hay una película que no se puede dejar…